Respuesta corta

La letra indica eficiencia dentro de una categoría; los kWh ayudan a estimar el gasto. Compara aparatos de capacidad similar, comprueba si el consumo se expresa por año o por 100 ciclos y adáptalo a tu uso antes de multiplicarlo por el precio de la electricidad.

La fórmula

Coste eléctrico anual estimado = kWh anuales estimados × precio variable (€/kWh)

Ejemplo con cifras

Ejemplo inventado para explicar el cálculo, no una oferta: dos frigoríficos equivalentes declaran 150 y 210 kWh/año. A 0,20 €/kWh gastarían 30 y 42 € al año en electricidad. La diferencia son 12 €/año. Si el de menor consumo cuesta 120 € más, el sobreprecio tardaría 10 años en recuperarse solo por electricidad, manteniendo esos supuestos.

Escenarios de referencia

AparatoUnidad que debes leerCómo llevarla a un año
Frigorífico o congeladorkWh/añoUsa directamente el consumo anual declarado.
LavadorakWh/100 ciclos, eco 40–60Divide entre 100 y multiplica por tus lavados al año.
LavavajillaskWh/100 ciclos, programa ecoDivide entre 100 y multiplica por tus ciclos al año.
Secadora, etiqueta reescaladakWh/100 ciclos, programa ecoDivide entre 100 y multiplica por tus secados al año.
LavasecadoraDos bloques: lavado y lavado + secadoElige el bloque del uso que haces; no sumes lavado a un ciclo completo que ya lo incluye.

Guía de lectura de las etiquetas reescaladas. El resultado es una referencia de ensayo, no una garantía del gasto real. Los programas, las cargas y el entorno pueden cambiar el consumo.

Qué significan las letras A, B, C, D, E, F y G

En la escala reescalada, A identifica la mayor eficiencia y G la menor. La letra no representa una cantidad fija de euros ni permite comparar directamente una lavadora con un frigorífico. Tampoco sustituye la comparación de kWh entre equipos de capacidad equivalente.

El cambio desde A+, A++ y A+++ ha sido gradual por familias de productos. No existe una equivalencia universal del tipo «A+++ ahora es C»: han cambiado criterios y métodos de ensayo. No extiendas automáticamente la escala A–G a todos los aparatos; consulta la etiqueta correspondiente a cada categoría.

Qué mirar además del color y la letra

Comprueba la marca y la referencia exacta del modelo. Después lee el consumo y su unidad: 50 kWh por 100 ciclos no son 50 kWh en cada lavado.

La capacidad aparece en litros en refrigeración, kilogramos en lavado y secado, y servicios en lavavajillas. Los símbolos de agua, duración y ruido aportan información distinta de la eficiencia energética. En una lavadora, la letra del centrifugado no es su clase de consumo; los decibelios de la etiqueta se refieren al centrifugado.

Lavadora y lavavajillas: cálculo según tus ciclos

Supuesto de una lavadora con 50 kWh/100 ciclos y cuatro lavados semanales: 50 ÷ 100 × 4 × 52 = 104 kWh/año. Con 0,20 €/kWh serían 20,80 € al año en electricidad. El dato de referencia de la lavadora corresponde al programa eco 40–60.

Para un lavavajillas hipotético de 75 kWh/100 ciclos, cinco usos semanales dan 195 kWh/año y 39 €/año a ese mismo precio. En su etiqueta, el agua se expresa por un ciclo eco, no por 100. El gasto de agua y detergente queda fuera de estos cálculos eléctricos.

Usa el precio variable de tu factura para estimar el ahorro por kWh evitado. No añadas todo el término fijo de potencia a cada aparato: cambiar su consumo no elimina ese coste fijo. Si tienes precios horarios, utiliza un promedio representativo de las horas en que lo usas.

Secadoras: cuidado con las etiquetas antiguas

La etiqueta A–G de secadoras se aplica desde el 1 de julio de 2025. Expresa el consumo ponderado por 100 ciclos eco e informa de capacidad, duración, ruido y eficiencia de condensación. No compares esa cifra sin conversión con el consumo anual de una etiqueta antigua.

Un ejemplo de 100 kWh/100 ciclos con tres secados por semana supone 156 kWh/año: 31,20 € a 0,20 €/kWh. Es una estimación basada en el dato de etiqueta; otro programa o una carga diferente puede dar otro resultado.

Frigoríficos y lavasecadoras: dos detalles importantes

En frigoríficos, el consumo está expresado por año. Compara también el volumen de los compartimentos: un aparato grande con buena clase puede gastar más kWh que uno pequeño. Temperatura ambiente, apertura de puertas y ajuste de frío afectan al gasto real.

La lavasecadora tiene información separada para lavar y para el ciclo completo de lavado y secado. Revisa también ambas capacidades: no des por hecho que podrás secar toda la carga que admite al lavar. Si combinas usos, calcula por separado los ciclos de solo lavado y los ciclos completos.

Cómo comprobar la etiqueta en EPREL

Escanea el QR de la etiqueta y comprueba que el destino sea eprel.ec.europa.eu. La base oficial de la Unión Europea permite consultar la ficha del modelo y contrastar los datos. También puedes entrar directamente en EPREL y buscarlo.

Comprueba que la referencia de la ficha coincida con la del anuncio o el aparato. Si el vendedor muestra una etiqueta de otra variante, pide la del modelo exacto antes de comparar. EPREL no es una prueba de EcoPrecio ni una recomendación comercial.

¿Merece la pena pagar más por una letra mejor?

Calcula primero el ahorro anual en euros y divide el sobreprecio entre ese ahorro. Si el ahorro es cero o negativo, no hay recuperación del sobreprecio por electricidad en ese escenario. Compara también garantía, capacidad útil y facilidad de reparación.

Si el aparato actual funciona, compara el coste completo de sustituirlo con el ahorro esperable y su vida restante. No uses solo el sobreprecio entre dos modelos nuevos para justificar tirar uno que ya tienes. Con poco uso, una mejora de eficiencia puede tardar mucho en compensar la compra.

Preguntas frecuentes

¿Una clase E significa que el aparato es defectuoso? No. La clase energética no mide por sí sola la calidad, durabilidad o seguridad. Mira sus kWh y si encaja en tu necesidad.

¿El programa más corto siempre consume menos? No puedes deducirlo por la duración. La etiqueta de lavado o lavavajillas se basa en el programa eco indicado; para otros programas consulta el manual.

¿Los números de estos ejemplos son tarifas u ofertas reales? No. Son supuestos didácticos con 0,20 €/kWh. Los cálculos propios permiten comparar órdenes de magnitud; sustituye consumo, frecuencia y precio por tus datos.

Qué puede cambiar el resultado

Compara tamaño, capacidad y prestaciones similares antes de decidir por la letra.

No confundas kW de potencia con kWh de energía consumida.

El precio de compra, el mantenimiento y la vida útil también forman parte del coste total.

Haz tu propio cálculo

Fuentes

Comisión Europea: cómo interpretar la etiqueta · consultado el 23/09/2026Comisión Europea: lavadoras · consultado el 23/09/2026Comisión Europea: lavavajillas · consultado el 23/09/2026Comisión Europea: secadoras y etiqueta de 2025 · consultado el 23/09/2026Comisión Europea: frigoríficos y congeladores · consultado el 23/09/2026Comisión Europea: lavasecadoras · consultado el 23/09/2026EPREL: consulta de modelos · consultado el 23/09/2026

Este contenido es informativo. Los ejemplos y criterios editoriales muestran sus supuestos; no afirmamos haber probado productos en esta página.